Una excursión de un día por los alrededores de Dublín

Os invito a realizar una excursión de un día por las cercanías de Dublín partiendo desde su aeropuerto y terminando en la ciudad de Avoca tras haber recorrido 106 kilómetros.  El trayecto se puede hacer en coche o en bicicleta.

Partiendo del aeropuerto se llegará  al jardín de Irlanda, el Condado de Wicklow. Para visitar el parque nacional de las montañas de Wicklowse deberá pasar por  el desfiladero de Sally. En este lugar bajo un impresionante cielo azul, los rojos, morados y verdes del paisaje configuran un marco visual único.

glendalough

Ascendiendo hacia lo más profundo del parque nacional de las montañas de Wicklow se pasa por una  amplia variedad de pintorescos puentes de piedra, hasta que el desfiladero alcanza su  sublime clímax en Lough Tay. Llamado también como “Guinness Lake”   por el color oscuro del agua y su playa blanca de aspecto cremoso, pertenece  a una finca de la familia Guinness. Las bellas  vistas del lago y los escarpados acantilados que lo rodean son inolvidables.

A renglón seguido, la ruta sigue hasta  Glendalough, un hito religioso de Irlanda. El monasterio de Glendalogh fue fundado en el siglo VI por San Kevin, una eminente figura de la historia y mitología irlandesa, como  este lugar para su soledad. Pero rápidamente se amplió hasta transformarse en una ciudad monástica y un notable centro de peregrinaje.

Se puede visitar la casa del guarda,   la “cocina de Kevin “ (o la iglesia de San Kevin)  y más de 120 cruces esculpidas durante la Edad Media, antes de pasear tranquilamente por  los lagos.

 La última parada de eset viaje seá el bonito pueblo de Avoca.  El pueblo se halla  a orillas del río epónimo y consta de una única y estrecha calle principal; además,  está rodeado por todos lados de colinas muy  arboladas.

A las afueras de Avoca  se puede visitar  el molino de Avoca, “el lugar de nacimiento de la experiencia Avoca”. Este centro de visitantes narra  los orígenes de los fabricantes de ropa Avoca Handweavers, alberga un molino de 191 años de antigüedad que  todavía funciona, y un café que sirve comida casera.

Para concluier la jonrada, se puede tomar  un pequeño trago en Fitzgerald’s Pub antes de retirarse a domir a uno de los muchos y conforables  Bed & Breakfasts de la zona.

Foto vía Sobre Irlanda